8 may. 2010

OTRA HISTORIA QUE NO VIENE A CUENTO





Sintió un dolor punzante en la cara que le hizo entreabrir los ojos para comprobar que permanecía allí tirado con las mismas ropas roídas llenas de orín y excrementos.
Su piel, ahora mestiza con la tierra, se confundía con la arena reseca del suelo y presentaba un aspecto mortecino que no le hacía presagiar nada bueno.
La sed y el calor le pudieron y volvió a desmayarse pero no pasaron ni treinta segundos cuando volvió a sentir el mismo cuchillo en la mejilla, lo que le hizo volver la cabeza para comprobar que su hermano siamés, con el que compartía cuerpo de cintura para abajo, masticaba oto trozo de su mejilla.

6 comentarios:

alvaro carroquino dijo...

acojonante!!!!
estoy flipando legi muy buena! espero q vaya todo guay! saludos

pupilagustativa dijo...

me mola tu rollo macabro

Anónimo dijo...

el viernes pro la tarde me parecio verte en gijon.
como estas tan bueno cabron?. si te pillo no dejo de ti ni el gorrito...

Anónimo dijo...

legi

con la suerte que tengo, el post anterior lo habra escrito un señor grodo y con bigote.

Anónimo dijo...

...no tengo bigote

Anónimo dijo...

legi

de lo que deduzco que eres un señor gordo y sin bigote

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