ELLA
Lleva un rato observando el mar y sus ojos continuan posados sobre él desde que se sentó. No sabe si es el que mejor surfea (no entiende mucho de esas cosas) pero sí que se mueve muy sutilmente, es como muy dulce sobre su tabla. Traza líneas suaves y acompasadas con un estilo bonito que la hipnotiza y por eso se queda allí mojando los pies en vez de volver a la toalla con sus amigas. Al verle de nuevo piensa cuánto le gustaría entrar y surfear a su lado un rato, que le dejase una de sus tablas y le diese cuatro consejillos para empezar a ponerse de pie. Luego le salpicaría un poco de agua a la cara y ella, en respuesta, como haciéndose la enfadada, intentaría hacerlo volcar para zambullirle en el mar, aunque sería él quien finalmente la tiraría de su tabla sin demasiado esfuerzo.
Tal vez luego consiguiera coger una ola, debe ser una sensación guapísima, y seguir en ella un ratillo. Ponerse de pie ya es demasiado pedir pero bueno, poco a poco.
Él desde atrás la vitorearía y eso le daría fuerzas para volver remando mientras sumerge su cabeza bajo las espumas tratando de ocultar una sonrisilla tonta de quinceañera.
Joder, ¡estaría tan bien!, y luego ir por ahí los dos a cenar algo sencillo, aunque fuese una hamburguesa, simplemente por terminar bien la tarde para luego ir a bailar un rato con un par de cervezas y muchas risas.
Cuando termina de pensar todo esto, él sale del agua y pasa junto a ella y ella le mira y entonces estalla una tormenta eléctrica entre los dos y todo se detiene y el mundo ya no gira y el resto de la playa se transforma en un escenario raro donde nada importa, pero rápidamente ella baja la vista y él sigue caminando y todo cuanto se imaginó, dentro de la celda de su cabecita se queda.
ÉL
No es del tipo de bares que más le gusta pero ha hecho una excepción y ha dejado que los otros elijan. Se queda un poco al margen bebiéndose su cerveza tranquilamente hasta que repara en ella. Está bailando con una amiga bajo unas luces de colores que dibujan con mimo cada curva de su cuerpo. Se distingue del resto por su belleza sencilla, natural. No se disfraza ni exagera movimientos para captar la atención, por eso él quiere apurar su último trago e ir a su lado. Quiere perder la noción del tiempo con ella, que las canciones transcurran sin ni siquiera darse cuenta y que de repente amanezca. Quiere agarrar sus caderas con fuerza y estrecharla contra él. Sus bailes serían la confrontación entre torpeza y sensualidad pero da igual porque llegados a ese punto todo desequilibrio se compensaría con un beso coloreado por mil luces y cierto sabor a licor.
Tal vez mañana le gustaría acompañarle a la playa, piensa, y tratar de coger un par de olas con alguna tabla que pueda prestarle. Sería divertido. Ojalá.
A él le sudan las manos porque la canción termina y ella se acerca a la barra. Sus miradas coinciden en una fracción de segundo que dura para siempre. El bello de los brazos se eriza y sus caras se refugian en un universo remoto y aislado del resto del bar. Dos gotas de sudor le recorren el cuello como picando a la puerta para recordarle que ha de volver a la vida pero no es que no quiera, simplemente no puede. Él está paralizado y siente miedo no sabe a qué, pero baja la vista y aparta la mirada y con ello rompe ese nexo íntimo que no era otra cosa que el primer escalón de un vórtice del que podría haber surgido una pasión de precipicio.
Mientras tanto ella bebe un trago y se va, dejando en aquel rincón de la barra al único tío que te podría responder cuántas colillas hay en el suelo tiradas.
Cada “querer” y no “hacer” es un latido que diluye tu sangre y tu vida hasta hacerlas transparentes. ¿Es quieres que eso ocurra?. ¿Acaso quieres ser cobarde como la moraleja de esta historia?
viernes 16 de marzo de 2012
SOGGYBONES #6
El último número de Soggybones, una revista australiana de surf, patín, arte y demás cosillas chulas que pueda hacer la gente.
Merece la pena por las fotos, la maquetación y el contenido.
+++
Merece la pena por las fotos, la maquetación y el contenido.
+++
jueves 15 de marzo de 2012
NAN
Nan Goldin es una de las fotógrafas que se me quedaron marcadas cuando estudiaba foto y no se por qué no hablé de ella hasta hoy.
Es yanki y procede de una familia judía como cualquier otra. Su rumbo se tuerce cuando se suicida su hermana, que le afectó de la hostia y empieza a deambular por el mundo y conectar con los bajos fondos y la escena contra cultural americana.
Todo su trabajo se centra en retratar ese mundo que le rodea (yonkis, putas, travestis...) sin ningún rigor purista, es decir, sin medición de luz correcta, ni encuadres ni inlcuso enfoques, tomaba la foto tal cual porque lo importante no era la foto en sí sino el momento recogido.
Con el paso de los años, Goldin, no abandona ni ese tratamiento de la imagen ni esa temática sino que documenta el declive de esa gente y las consecuencias de una vida intensa y, en ocasiones, muy autodestructiva. También se involucra mucho en la escena punk.
Tiene unos cuantos libros con fotos durísimas (balada de la dependencia sexual, la balada desde la morgue...) de sus amigos muriéndose de sida, con sus amigos peleando, con sus amigos follando, drogándose y viendo pasar el tiempo en habitaciones de mierda. Tambien rodó un corto documental en el que hablaba de todo esto en tono autobiográfico (i'll be your mirror).
Su vida tal cual: Nan Goldin
+++
Es yanki y procede de una familia judía como cualquier otra. Su rumbo se tuerce cuando se suicida su hermana, que le afectó de la hostia y empieza a deambular por el mundo y conectar con los bajos fondos y la escena contra cultural americana.
Todo su trabajo se centra en retratar ese mundo que le rodea (yonkis, putas, travestis...) sin ningún rigor purista, es decir, sin medición de luz correcta, ni encuadres ni inlcuso enfoques, tomaba la foto tal cual porque lo importante no era la foto en sí sino el momento recogido.
Con el paso de los años, Goldin, no abandona ni ese tratamiento de la imagen ni esa temática sino que documenta el declive de esa gente y las consecuencias de una vida intensa y, en ocasiones, muy autodestructiva. También se involucra mucho en la escena punk.
Tiene unos cuantos libros con fotos durísimas (balada de la dependencia sexual, la balada desde la morgue...) de sus amigos muriéndose de sida, con sus amigos peleando, con sus amigos follando, drogándose y viendo pasar el tiempo en habitaciones de mierda. Tambien rodó un corto documental en el que hablaba de todo esto en tono autobiográfico (i'll be your mirror).
Su vida tal cual: Nan Goldin
+++






miércoles 14 de marzo de 2012
A DIARIO: MARTES TRECE MARZO
Pues el martes trece de marzo de dos+mil+doce me levanté, desayuné un bol de cereales, dos galletas y me fui a currar. A eso de las tres y cuarto recogí a Ana donde la estación y tiramos para Xagó escuchando Overkill ("Horrorscope") y Dimmu Borgir ("Puritanical euphoric misantrophia"). Cuando llegamos César y Adri se daban la vuelta diciendo que estaba bastante malo así que cogimos y nos fuimos. Entré con la tabla esta nueva rara y al final ya conseguí ir domándola un poco mejor. Trabajo me está costando. Al poco rato Ana paso de hacer más fotos y se fue al coche a dormir la siesta. La ola iba super babosa pero era larga. Buen ambiente en el agua.
Luego nos fuimos a tomar un cafetón grande y yo me comí una palmera de chocolate, que era mi motivación para ir a la playa. Fueron risas con César, que le dijo a Ana que los pastelillos de aperitivo del Todopan eran flujo vaginal (hostias o quizás lo dije yo, no me acuerdo).
Llegué a casa a eso de las ocho y media y una hora después Manu me llamo para que bajase, que me estaban esperando. Yo le dije que tardaba un minuto, lavarme los piños y bajar pero era mentira porque estaba en gallumbos viendo el vídeo ese del mono que se mete el dedo en el culo y al olerlo se desmaya.
Luego subimos a Oviedo y empezamos a beber cervezas y hablamos de unas cuantas cosas hasta que llegaron una tías y se levantaron la camiseta y me cogieron por < Ouch, eso fue a las doce cero tres con lo cual ya era miércoles catorce y este post va sobre el martes y trece>.
Luego nos fuimos a tomar un cafetón grande y yo me comí una palmera de chocolate, que era mi motivación para ir a la playa. Fueron risas con César, que le dijo a Ana que los pastelillos de aperitivo del Todopan eran flujo vaginal (hostias o quizás lo dije yo, no me acuerdo).
Llegué a casa a eso de las ocho y media y una hora después Manu me llamo para que bajase, que me estaban esperando. Yo le dije que tardaba un minuto, lavarme los piños y bajar pero era mentira porque estaba en gallumbos viendo el vídeo ese del mono que se mete el dedo en el culo y al olerlo se desmaya.
Luego subimos a Oviedo y empezamos a beber cervezas y hablamos de unas cuantas cosas hasta que llegaron una tías y se levantaron la camiseta y me cogieron por < Ouch, eso fue a las doce cero tres con lo cual ya era miércoles catorce y este post va sobre el martes y trece>.
lunes 12 de marzo de 2012
GUILLERMO CERVERA
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









