27 dic. 2010

LA MEADA DE UN PERRO

Mamá, tengo una buena y una mala noticia.
La buena es que he notado al fin un calorcillo reconfortante que me ha hecho volver en mí para poder hablarte.
La mala es que era mi propia sangre, que se me escapa.

Sabes que siempre me ha gustado pasar inadvertido, sin llamar la atención ni ser el centro de las miradas y ya ves tú, cosas de la vida, justo ahora que termina, soy el centro de un corrillo de curiosos que no tienen nada mejor que hacer que ver morir a un transeúnte desconocido.

Muchas veces había pensado en mi última frase, en mi epitafio. Me imaginaba algo ingenioso, profundo, gracioso, algo que me sobreviviera y fuera fruto de comentarios y brindis. Sin embargo, aquí tirado entre mirones que interrumpen sus compras para presenciar mi gran paso, me da vergüenza abrir la boca y no la quiero sellar para siempre con insultos.
¡Qué lástima es morir con vergüenza!. Si es ya penoso en vida…

Noto unos brazos fuertes que me separan del asfalto viscoso, que fue como mi mortaja de lija, y con el ojo entreabierto alcanzo a ver cómo limpian mi silueta de sangre como si fuera la meada de un perro. Así se va el testigo de mi último trozo a golpe de manguera y cepillo y para cuando no hay nada, eso mismo exactamente, nada encuentro al cerrar mis ojos.

Eso de que cuando mueres pasa ante ti tu vida en fotogramas es la trola del siglo. Tampoco tiene razón quien le quita hierro al asunto comparando el haber muerto al no haber nacido: antes de salir de la madre jamás ha dejado nadie rastro alguno de carne y polvo.

Alguien me obliga a caminar a tientas ahora que esto es tan negro como el pozo de mi memoria y me da miedo pensar que todo haya sido mentira y que de la muerte solo quede un cuerpo muerto incapaz de quejarse aunque le metan alfileres bajo las uñas.
Mamá, me voy a morir, pero no quiero estresarme pensando porque en cinco minutos ya nada importará. Y como por arte de magia se me reveló la moraleja que aprovecho para decirte ahora, ya que jamás había sido tan sabio ni seguro de mis palabras, ten en cuenta esto y solo esto, ten en cuenta que sólo lo realmente importante es que nada importa.

1 comentario:

L.A dijo...

Hazte un favor aun puedes salvarte...mirate esto anda:
http://www.biopsicologia.net/nivel-4-patologias/1.4.1.3.2.-la-depresion-neurotica.html

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