12 sept. 2013

HOY VA DE QUILLAS




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¿Qué diferencia existe entre estas dos fotos? ¡Exacto!, muy bien, a la primera: las quillas.
Pues, además de mirar si las quillas de Julian Wilson son naranjas, hay que tener unas pocas cosillas más en cuenta.
Por cierto, si no surfeas no sigas leyendo. Te aburrirás.
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Para empezar, hay que tener en cuenta ciertas características de la propia quilla: La curvatura y longitud, el tamaño de la base y la forma de la punta. Además de su rigidez y esas cosas.
La curvatura determina el agarre y la amplitud de giro. Cuanto mayor sea su longitud más agarre tendrá la quilla. Por el contrario cuanto más corta más ágil y nerviosa.
Ésto tiene varias combinaciones pues si se trata de una punta con bastante superficie favorecerá que los giros sean amplios y abiertos (véase un buen carvin' a lo Knox en un point break, por ejemplo). En cambio, si la punta de la quilla es más estrecha y afilada, dará lugar a giros más cerrados y explosivos (recordad el mítico modelo TC de Tom Carroll y los snaps radicalísimos que le hicieron famoso).
La base de la quilla determina lo rápida que ésta sea. Paradójicamente a mayor base mayor velocidad pues el volumen de agua desplazada será mayor. Ahora bien, no te pases y si pesas 45 Kilos no pongas un quillón que luego seas incapaz de mover pues muchas de éstas características vienen dadas en función de la presión ejercida sobre las quillas y, en definitiva, en base al peso del sujeto.

Hay que tener en cuenta factores externos a la quilla que siguen siendo igual de importantes.
Para empezar el número de quillas. Parece una tontería pero ahora muchas tablas vienen con 5 tapones para poder combinar. La teoría es que un Quad agarra más (al tentrar en contacto 2 quillas con la ola) y es ideal para usar en condiciones huecas sin tener que aumentar las dimensiones de la tabla. Por el contrario en olas fofas irá peor, pues la gracia es tener una buena pared por la que bombear para que sean sólo las 2 quillas del canto las que actúen y no encontrarse con 4 en partes de ola plana anulando toda la capacidad de respuesta y movimiento de la tabla. En estas condiciones más planas y fofas irán mejor las tres quillas de toda la vida.

Otra de las características es la distancia de la quilla al canto. Generalmente siempre se suele usar una medida standard para cubrirse las espaldas, pero hay que tener en cuenta que cuanto más alejada esté la quilla del canto, más margen de actuación tendrá éste, liberando la tabla del agarre de la quilla y favoreciendo el fluir y la inercia o, si está demasiado alejado, el derrape y la caída de culo. Una quilla muy cercana al canto entrará en contacto con la ola rápidamente proporcionando un agarre inmediato que quizás resulte un poco radical de primeras.
La angulacíón de los tapones con respecto al canto... Cuanto más rectos más velocidad, en detrimento de maniobra. Cuanto más obtusos más maniobra aunque no tan rápidos. 
Y ya, por último, el ángulo de las propias quillas con respecto al bottom de la tabla. Si es de 90º, las quillas darán rapidez y serán un pelín más duras de mover. Si el ángulo es mayor de 90º (bien porque estén metidas dentro del cóncavo, por ejemplo) el agarre será menor, pero mayor su agilidad (recordad aquellas H2 de F.C.S que eran plateadas y tenían un ángulo de la de Dios. No agarraban una mierda y eran el mayor patinete de la historia). 
Si a ésto le sumas que la quilla sea cóncava por dentro ya... Madre mía, pues, por lo general, la mayoría suelen ser planas, pero las hay que ya vienen cóncavas para favorecer aún más (eso dicen) la proyección de la maniobra por cómo proyectan el agua hacia dentro.




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