8 oct. 2014

CARTA AL HIJ0 QUE N0 TUV0

Que esta carta sirva de presentación y de despedida.

No pretende ser dogma ni mostrarte la vida. Para eso tienes que caminar mucho. Camina y no desfallezcas. Sigue, sigue. Camina.
No hagas caso del que se inclina ante aquel al que odia ni trates de elevar la voz por encima de quien ya la está levantando: probablemente sea un necio que no sepa escuchar.
Viaja, visita todos los lugares que puedas. Escucha la música y come los platos que preparen en cada uno de ellos.
Haz fotos a las cosas feas. Las bellas... Limítate a contemplarlas.
Come bien. Lávate siempre los dientes. Bebe cuando te apetezca y lleva la ropa que te salga de los huevos.
Lee, pues en los libros encontrarás los sentimientos más elevados de los grandes hombres.
No permitas que te impongan su opinión: piensa, rehúsa, pregunta, cuestiona.
Sal a la calle cuando llueva. Escucha buenos y malos discos. Ve buenas y malas pelis porque gracias a lo malo (la lluvia) descubrirás la esencia de lo bonito.
Ensuciate. Ahorra lo justo. No pidas prestado. No escupas en la calle.
Siempre "por favor". 
Agradece todo a todos, hasta las patadas y los portazos en las narices.
Sonríe si te apetece y si no, no.
No desfallezcas. La gente no siempre valora lo bueno, recuerda eso hijo: la gente no siempre valora lo bueno. Pero no encuentres en ésto una excusa para dejar de hacer cosas buenas.
Caerás, claro que caerás, de eso va todo esto. ¿Qué quieres que yo le haga? No puedo caerme por tí, eso es cosa tuya, cada uno se revuelca bastante por sí mismo así que ten a mano tiritas.
Crea, no copies. Crea y cree.
Muévete.
Surfea y vende caro tu tiempo.
Haz algo con tus días. 
.
Que sepas que yo te hubiera querido, pues aunque se me de mal, me hubiera molestado en aprender.

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